Amon Amarth en Montevideo Music Box

Fotografía: Bruno Conti

Crónica: Guillermo Amy

28 de octubre de 2024

Montevideo Music Box

 


Días atrás las redes sociales se encontraron inundadas con videos del Knotfest de Buenos Aires. Allá, Amon Amarth fue una de las grandes protagonistas llevándose gran parte de los elogios. Apenas unos días después, la gira los traería a Montevideo por tercera vez, casualmente al mismo espacio geográfico al que vinieron en su primera visita y a 12 años de la segunda.

La apertura vino de la mano de Nor, guitarrista que se hizo costumbre ver en este tipo de instancias. Con un gran marco de público que se había ubicado delante al abrirse las puertas, lugar a dudas tuvo una de sus mejores noches demostrando su gran destreza en el instrumento y acompañado de una iluminación que acompañaba intensamente sus composiciones.

Al término, una gran infraestructura se montó sobre el escenario que ya contaba con una tarima de más de 2 metros en el cual se encontraba la batería. Unas lonas con forma de madera y una máscara acapararon toda la atención para un show que a las 21:00 exactas dió comienzo con una intro y la salida individual de los integrantes, los cuales fueron recibidos eufóricamente.

La expresión más acertada para definir este inicio es “salieron a comerse la cancha” y el público se mostró predispuesto a apoyar la premisa. “Guardians of Asgard” y “Raven’s Flight” convirtieron la explanada de la sala (que se encontraba abarrotada de gente) en un auténtico campo de batalla. “Buenas noches Montevideo, bienvenidos a nuestra fiesta vikinga” fueron las primeras palabras de su vocalista Johan Hegg, que dieron un indicio de lo que vendría.

“The Pursuit Of Vikings” y “Deceiver Of The Gods” siguieron dando forma a una noche que tuvo un intenso agite como pocas veces se ha visto. Asimismo, el sonido tuvo brillo, potencia, profundidad y prolijidad, complementándose con una gran presencia escénica de la banda que interactuó constantemente con la audiencia y entre sí, como cuando entre ambos guitarristas se lanzaban púas de una punta a la otra para solear en “War Of The Gods”.

El público cumplió su parte no solamente recibiendo con entusiasmo y respondiendo a la banda, sino que varias personas fueron con trajes vikingos, escudos y espadas como para que la fiesta fuera absoluta. Los músicos soltaban reiterados elogios a un público que definieron como “Crazy bastards” (locos bastardos), sobre todo luego del intenso remo en “Put Your Back Into The Oar”, dando la sensación de estar en medio de un barco vikingo en los tiempos medievales.

Salvo los cambios de baterista, la banda conserva una misma formación hace más de 25 años y eso se nota ya que sus presentaciones en vivo son reconocidos por ser sobrios y muy bien trabajados. Ningún detalle está dejado al azar, y a pesar de que la escenografia tuvo que ser acotada debido a la infraestructura de la sala, no fue impedimento para dar cátedra en lo que a dar un show se trata durante la hora y media exacta de duración.

La lista estuvo principalmente enfocada en su época de los 2000 en adelante. A diferencia de sus últimas visitas, varias canciones sonaron por primera vez en el país como el bloque de “The Way of Vikings”, “First Kill”, “Raise Your Horns” del álbum “Jomsviking” del 2016 o “Heidrun” de su último disco “The Great Heathen Army” del 2022, temas que fueron celebrados y coreados como prácticamente todos a lo largo de la noche.

El cierre vino de la mano de “Crack The Sky” con un público saltando de manera íntegra y la infaltable “Twilight of the Thunder God” para un cierre a todo mosh e intensidad en lo que sin duda estará en el top 3 de los mejores shows del año en cuanto a metal refiere. Una nueva noche histórica se suma al 2024 que aún tiene cosas que ofrecer.

Cuatro Cuarenta